Ensayo de Almas

Abril 5, 2008

  Jueves, cerca de la medianoche, faltan tres días para el estreno y es el ensayo (casi) general. Hay bastante nerviosismo y ganas de hacer las cosas bien. El director es mi amigo Ernesto Carenzo, y me permite ir esa noche a ver, a hacer una fotos, al “pre” del teatro, con sus noches, sus madrugadas, las interminables pasadas de letra para hacerla propia, dejar que se meta adentro de uno, hacerla cuerpo, una masa moldeable por el cuerpo y el alma, los hectolitros de mate y cafe. Ya están dispuestas las tres actrices. Silencio. El ensayo va a empezar. (me siento molesto, lo único que se escucha es el CLICK! de mi cámara)

 

Domingo 6 y domingo 13 de abril, a las 21:30, en Florentino Teatro, Lorenzo Moreno 982, Pergamino.


Correctos por las dudas

Abril 1, 2008

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  A veces pareciera que para no ser politicamente incorrectos algunos prefieren justificar cualquier cosa, o mejo dicho, justificar las cosas con extraños argumentos. En la critica que hace Stephen Bayley al proyecto ganador para la nueva Biblioteca Nacional de Praga, este británico apela a las palabras del arquitecto del proyecto ganador, el checo radicado en Londres Jan Kaplicky que dijo. ” Este edificio jamás podría haberse construido en dictadura”. Paso seguido Bayley describe a “este edificio” como la contrapartida alegre y colorida a la “entrada desagradable de los tanques sovieticos T-54 escupiendo combustible e imponiendo la doctrina” (sic).

  Yo me pregunto si esta contraposición invalida ya en si misma la critica arquitectónica. Y vuelvo a ver que el problema de la arquitectura esta corrido de la arquitectura, si me disculpan la repetición. Que un edificio sea colorido y de formas extrañas no es un asunto de la arquitectura, sino un problema de la escultura, de la plástica si se quiere. Porque si nos quedamos en el aspecto formal de la obra, nos perdemos muchas cosas que puede ofrecer la arquitectura. Ya dijeron los Smithson que la arquitectura es “la materialización de la cultura”, por eso mismo, si el problema se reduce a la forma y se olvida del hombre habitando, recorriendo, viviendo el espacio, entonces lo que pone de manifiesto esa materialización cultural es una preocupación por lo superficial (que obviamente es sumamente importante) pero un total olvido de las necesidades del hombre al habitar con su cuerpo un espacio ( y es aqui en donde radica el problema).

  El análisis politico que hace Bayley es tambien un punto a considerar dentro de la problemática arquitectónica, pero no por eso debemos olvidar que un edificio es material, y esa materia con la que esta hecho nos modifica, nos transforma cotidianamente. Y el hombre es un ser cotidiano.